9.7.09

Walking on the moon

La sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) está ya haciendo su cometido -que no es ni más ni menos que orbitar la luna, como su nombre indica- y nos trae a los terrícolas este sugerente video del paseo selenita.

Como no tiene sonido os propongo un temazo que le viene al pelo.







Encontré la excusa que necesitaba para volver a publicar :) estamos de vuelta!

(y encontré esta información en Fogonazos)

13.3.09

AlertaRock!


Dudo que a estas alturas haya alguien que no sepa en lo que ando metido ultimamente :D

www.alertarock.org

(Date prisa que es mañana!)

5.2.09

Ideas robadas


Una cosa es beber de las ideas ajenas, coger un par de tallos que aquí y de allá para hacer un jardín de ideas propio. Otra muy distinta es robar la maceta.

Si recordáis el genial anuncio que enlacé hace tiempo, quizá os suenen algunas cosas de este videoclip de Pastora (muy evidentes a partir del minuto 2).


2.12.08

Cuando una tarotista y un vidente se enamoran

Cuando una tarotista y un vidente se enamoran, los planetas no saben para dónde orbitar. La luna se tara, el café no produce borra, los pájaros premonitorios se esconden en los nidos, las bolas de cristal tienen estática y las lechuzas prefieren mirar para otro lado. Los amantes buscan en vano señales sobre el futuro, pero los naipes de la tarotista se van al mazo y los artilugios del vidente se descomponen. Ella se pregunta: ¿me engañará algún día? Nadie le responde. Él quiere saber: ¿tendremos hijos? El porvenir no contesta. El amor viaja en una frecuencia distinta a la del presagio, el deseo es un ahora. Un ahora o nunca. Cuando una tarotista y un vidente se enamoran, quedan anclados del presente. Viven juntos. Tienen hijos. Una tarde uno de los dos se cansa del amor y recupera las facultades. Lo primero que ve es al otro, llorando mañana.
Me ha sido totalmente imposible no tomar prestada esta historia del blog de Hernán Casciari

18.11.08

Atenzió, concentrazió II




Hace casi dos años publicaba este post contando la experiencia que tuvimos en el concierto en Madrid de BandaBardò.

Hoy toca revisarlo y añadir:

Brutal: ...y tocar con ellos.

Hay veces que a fuerza de perseguir un sueño, finalmente, se le da alcance.






6.11.08

El Llanero y su leyenda

Audición recomendada: Pony Bravo

Un cráneo de vaca pace borroso bajo una pita. El suelo del desierto tejano devuelve al aire de la tarde el calor recibido durante el día. 

Tras unas rocas quebradas como dientes de vieja, aparece la figura de El Llanero Solitario.

Gesto duro, sombrero calado, firme a las bridas, cabalgando sobre Silver -su fiel montura-, mirada fija en el cielo, y, bajo el cielo, la cañada del muerto, último paso antes de llegar a Peco's City.

El Llanero Solitario atraviesa la yerma llanura y comienza el descenso de la ligera pendiente pedregosa. Al compás de las piedras que ruedan, empieza a silvar una vieja tonada de su...

-¡Llaneroooo!

Suena el grito en la ladera poniendo en alerta todos los músculos del Llanero. La mano, lenta pero implacable, viaja a la empuñadura del revólver.

-¡Llanero, viejo zorro! ¿Ya no reconoces a los viejos amigos?

- No se de qué me hablas, chacal. Soy El Llanero Solitario. No tengo amigos - responde tajante al recien aparecido jinete.

- Armadillo Joe, de Nauseatingville, nos vimos en la prisión de Ludicrous Creek. Bueno, yo te vi a ti mientras encarcelabas al terrible Jeremias Kitto. En realidad yo estaba en la celda contigua. Cosas del juego, ya me entiendes. El juego con armas. Jugar con armas no es bueno, ya me lo decía mi padre.

El Llanero reanuda lento la marcha sin mirar al desaliñado cuatrero.

-¿Vas a atravesar la cañada del muerto, Llanero? - le pregunta poniéndose a su par.
-Sí. Pero si no te importa, prefiero cabalgar solo.
-¿Por qué? Es muy peligrosa. Será mejor que la atravesemos juntos. Cuentan historias de...
-Creo que no lo entiendes. Mira. Soy El Llanero Solitario - dice y se vuelve para mirarle duramente a los ojos - Llanero, porque atravieso inmensas llanuras sin gastar apenas cantimplora. Y Solitario, porque cabalgo solo. Siempre solo.

Se hace el silencio y Armadillo Joe, perplejo, queda un instante retrasado del ligero trotar de Silver.

-¡Venga ya! ¡Estamos tú y yo solos en este desierto! ¿Qué más da? - replica contrariado Armadillo - ¿Quién nos va a ver?

-Solitario. Llanero Solitario. ¿Tienes idea de los años de soledad que cuesta que te llamen solitario? ¿Crees que estoy dispuesto a echarlo todo a perder ahora?

Armadillo Joe parece quedar convencido un instante con este último argumento. 

-Entonces, cuando llegas a un pueblo, Llanero...
-¿Juhmm?
-...no paras en el Saloon a echar un wisky?

-Sí. Entro, pido, y me lo bebo en una esquina, yo solo.
-¿Y si alguien se te acerca y te comenta algo o se sienta a tu lado, te vas?
-Eso no es de tu incumbencia - replica fastidiado.

-¿Y si es una bella dama, Llanero?

El Llanero detiene el paso.

-Creo que ya he tenido suficiente compañía por hoy. Sigue tu camino. Yo esperaré aquí.

Armadillo se da la vuelta tirando de la brida de su montura para mirar al Llanero.

-¿Ha sido por lo de la mujer?
-¡Maldita sea topillo de las narices o como quiera que te llames! ¡Coge el sendero y déjame en paz!

-Vaya, ya entiendo. Cuántos años de soledad. Ni siquiera un amigo. Ni la compañía de una mujer. Llaneando tan... solitario.

-¡Mil coyotes se coman mis entrañas! ¿Qué he hecho yo para merecer este suplicio? 

-¿Nunca has cantado al calor de una hoguera con un buen puñado de amigos y unas botellas de wisky? ¿Nunca has recibido un abrazo de amistad?

-¿Nunca has recibido un kilo de plomo de un llanero cabreado en mitad de una ladera?

-Vamos, vamos, no te enfades. Yo soy un amigo, un amigo de verdad. ¿No quieres darle un abrazo al viejo Joe?

-¿Si te doy un abrazo te largarás y me dejarás en paz?

***

Al borde del promontorio que domina la ladera que da entrada a la cañada del muerto, último paso antes de llegar a Peco's City, un vaquero distingue la figura de dos jinetes que, tras hablar un rato, descabalgan de sus monturas.

-¡Johnny, mira! ¿No es El Llanero Solitario el que esta abrazando a ese vaquero?


30.9.08

Largo domingo de resaca

No hay síndrome post-vacacional que cien años dure.
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